lunes, 30 de septiembre de 2013

Encuentros con Don Manuel

Gerardo Bujanda

Diputado en Cortes que compartió escaño con Don Manuel

Conocí a Don Manuel antes de la guerra. Creo que fue en el año 1935. Ensayábamos en el batzoki una obra de teatro en el que este servidor hacia el papel de Kabixoi. Él jugaba una partida de mus junto a Clemente Goñi, tío de Carmen Goñi, que fue mujer de Jesús Solaun, contra Pedro ¨Sistiaga, que tenía unos grandes bigotes y otro cuyo nombre no recuerdo. En otra ocasión dio una charla en el batzoki y el mismo Sistiaga le interrumpió varias veces gritando: “ahí está la madre del cordero”.

Después recuerdo haberlo visto entrar en la Diputación de Gipúzkoa acompañado de José María Lasarte, pero era ya en la guerra, pues su hermano Andrés tenía un alto cargo, me parece que en la policía. Yo, perdonar que me identifique, prestaba servicio de vigilancia. Era mi primer trabajo como gudari incipiente,

Pasaron unos años y en uno de mis frecuentes viajes a casa de Rezola en Donibane,lo encontré allí, pero solo le saludé. Cuando bajaba a Beirys solíamos discutir, que es una de mis especialidades, con el mayor respeto y dentro de un orden. Un día, estábamos en tono apacible, y le dije que mi padre era navarro y que había nacido en Iguzkiza, a pocos kilómetros de Lizarra, Me pregunto por mi madres y, al momento me espetó:” hijo de navarro y madre giputxi, bandido seguro”.


Llegada de Manuel Irujo a Hondarribia en 1977.

Cuando llegó a Hondarribia, tampoco me acuerdo en que año fue, si en el 76 o 77, acudimos a recibirle y nos fundimos en un abrazo. Fue un momento emocionante pues me parece que era uno de los poquitos que lo conocía personalmente. Ya en el 77 celebramos el Alderdi Eguna en Aralar y tengo una fotografía con él sacada por Peru Ajuría que es un verdadero tesoro.

Para ahora ya os habréis dado cuenta de que no pretendo daros lecciones de política, que no me corresponde, pues no soy un erudito para saberlo hacer. ¡Buenos están los tiempos!. Quiero simplemente contaros la relación humana que he tenido con el gran hombre que fue Don Manuel.

También me contó, entre otras cosas, como en cierta ocasión allá por los años 30 y en representación de Navarra, tuve que entrevistarse con el rey Alfonso XIII y le dijo: “Majestad me tiene en la acera de enfrente” y el rey le respondió:También yo soy republicano, pero que quiere que le haga, si he nacido rey”.

Se me olvidaba decir que Don Manuel murió el 1 de enero de 1981 a la edad de 90 años.


Palabras pronuciadas por Don Gerardo Bujanda en Estella-Lizarra en 2006 con motivo del 25 aniversario de la muerte de Don Manuel 


jueves, 26 de septiembre de 2013

Un exilio dinámico y sin internet


Iñaki Anasagasti

Don Manuel Irujo era un crack de la escritura. Se puede reconstruir su biografía política con datos muy precisos siguiendo las miles de cartas que escribió. No solamente era un gran orador, sino también un gran escritor, un gran abogado, un gran parlamentario, un gran ministro y un gran exiliado que hizo siempre honor a sus principios humanos y democráticos.
   Aquella generación actuante era culta.  Leía y escribía. No eran políticos ágrafos que cometían faltas de ortografía como la actual. Eran gentes movidas por algo tan sencillo como saber que una representación popular exige dar cuentas de forma continua de lo que se hace. Y eso  lo hacía Don Manuel a todas horas. Desde felicitar cumpleaños a redactar esquelas, desde hacer informes a  escribir charlas para las radios, desde  colaborar en  revistas republicanas y nacionalistas a contactar a todas horas con sus contemporáneos. Su labor en este sentido es grandiosa.

Conferencia de Don Manuel En Euzko Etxea de Londres


   Siempre pienso que políticos de esa talla hoy no existen porque basaban su actividad en la entrega y en las ideas claras. Si Don Manuel hubiera vivido hoy  y lógicamente hubiera contado con ordenadores, facebook, twitter, redes sociales, blogs, y la cibernética a tope se hubiera comido el mundo. Sin todos estos elementos ya se lo comió en su tiempo , y hoy en día nos hubiera dado mil lecciones todos los días. Su enseñanza hubiera sido vital para saber, en primer lugar, lo que en verdad es un político de los pies a la cabeza y, en segundo, que la política es comunicación y dar explicaciones. Echo en falta la entrega de aquel Don Manuel.


Manuel Irujo, justizia gizona

Un diputado jeltzale en las cortes republicanas

jueves, 19 de septiembre de 2013

Estos cuarenta años de la vida de Manuel




Los cuarenta primeros años de la vida de Manuel Irujo soportan la clave del comportamiento de los cuarenta posteriores que abarcaron su exilio, con sus intensas actividades en Barcelona, Londres y Paris, sus numerosos viajes a las colectividades americanas y, finalmente, su regreso a Euskadi por el aeropuerto de Noain, día en que una muchedumbre alentada desbordó los caminos para recibir al León de Nabarra, en aquella atrevida operación diseñada por Pello Irujo Elizalde e Iñaki Anasagasti, contando con la estructura del casi clandestino EAJ/PNV.

Irujo, en sus primeros cuarenta años, logró éxito en el campo político como encendido orador, prolífero escritor de atinados artículos de opinión, por su activa trayectoria como hombre de partido, EAJ/PNV, cuyos nuevos estatutos ayudó a redactar, como honrado diputado y senador vasco, como valioso ministro Sin cartera y de Justicia de la 2º República, cargos estos últimos a los que accedió a regañadientes, siempre aclarando que los hubo de aceptar porque… Él FUE EL PRECIO DEL ESTATUTO.

Hubo de afrontar, entre tanto, duros golpes personales: la temprana muerte de su padre Daniel que le condujo a la carrera de abogado (él había estudiado Letras) y a la dirección del despacho paterno de Lizarra cuya gestión realizó con eficacia, la cariñosa atención que dispensó a su madre Aniana y a sus siete hermanos (Pello, el último, recién nacido), su viudez de Aurelia Pozueta, a la que perteneció fiel toda su vida, y a la educación de su única hija, Miren. 

Demostró, en esos embates, ecuánime fortaleza, basada en sus creencias religiosas y patrióticas pero que resultaban flexibles. Se sentía seguro de su Dios y de su Patria, pues se declaró cristiano y vasco hasta el final de su vida aunque, muchas veces, ni la Iglesia ni Euskadi respondieron  a la visión que de ellas se forjó.

Jamás se situó por encima de nadie pero nunca se sintió por debajo de los demás. Su interpretación de la realidad era armónica y positiva, nunca dependiente de los prejuicios ni de las mezquindades. Aprendió desde niño a no tener todo lo que quería y a cuidar de lo que tenía, como medida básica para mermar cualquier ambición y mantener a raya cualquier orgullo.

Diputados forales en la fiesta se San Francisco Javier en 1923.


Irujo destaca como un hombre de carácter gallardo que, pese a su temperamento fogoso, supo controlar sus emociones, dominar sus enojos, rebajar sus inquietudes, sujetar sus miedos, nivelar las diferencias y espantar de sí toda idea nefanda, actuando de forma compasiva, equilibrada e inteligente en defensa de la vida humana, en una época donde tantos, empujados por la marea abominable del fascismo, dieron tan poca importancia a la vida y muerte de los demás.


Lo recordamos como el hombre de brazos abiertos, corazón caliente, sonrisa abierta y ánimo alegre, que mantuvo, en medio de tantas pérdidas familiares, políticas y económicas, el talante firme de quien actúa con limpieza de ánimo y claridad de ideas. Irujo significó en su tiempo lo mejor del espíritu de Euskadi, imbuido en el lema que los reyes nabarros estamparon en el bronce de las campanas de Nájera y que él hizo suyo: Honorem Dei libertate Patria / Gloria a Dios y Libertad a la Patria

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Irujotarren Familia


Padres de Don Manuel Irujo Ollo
Daniel  Irujo Urra (1862-1911) y Aniana Ollo Elordi (1866-1950) 


Foto familiar al completo en la huerta de la casa de Lizarra.
De pie, izquierda a derecha :Eusebio, Manuel, Delfin. Jose Ignacio y Josefina.
Sentados: Rosario, Eusebio Ollo(tío),Pello Mari, Aniana y Andrés.



 Aurelia y Manuel,

              Manuel Irujo Ollo              Aurelia Pozueta Aristizabal
(1891-1981)                      (1892-1918)



Aurelia con su hija Mirentxu en las Navidades de 1917.



Manuel y su hija Mirentxu, en Donibane Lohizune en mayo de 1974.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Dos compañeros en la política

AZAROAK 17 OSTIRALA



Gregorio  Monreal y Gerardo Bujanda“

Los últimos años de Don Manuel”

Gregorio Monreal y Gerardo Bujanda, senador y diputado en cortes que compartieron actividad política con Don Manuel, recordarán los momentos y experiencias que vivieron con Don Manuel en  la época de la transición.
                                           

Don Irujoren abertzaletasun sendoak bi eremu jorratzen ditu nabarmen-nabarmen: Gizatasuna eta praktikotasuna. Batetik, Irujoren aburuz egiazko helburuak ez dira aberria edo herri-erakundeak, gizakia bera baizik. Zentzu honetan, abertzaletasunak, lehen eta behingoz, behar du gizakumearen beraren eskubideak defenditu, eskubide indibidualak nahiz kolektiboak izan. Bestetik, Irujo ez zen esentsialismoa aroletan erori, ezta abertzaletasun-norgehiagoka antzuetan alferrik galdu ere. Harez ustez ez da aski helburuak proposatzea, horrez gainera behar-beharrezko da helburu horiek lortzeko abiapuntuak zehaztea eta bideratzea. Alegia, ezer gutxirako balio dutela aldarrikapen kanpolarrosek, eguneroko bizimoduan sekula gauzatzeko urraspide zehatzik jorratzen ez baldin bada.