Año 2007 URTEA Premio Manuel Irujo
lunes, 15 de junio de 2020
2007 Agur Pablo
2007 Mila Esker PABLO
Gaur, Irujo Fundazioak,
zure izpiritu kritikoa eskertu nahi dizu, zure pentsamendu iraultzailea, zure
koherentzia eta etsipen eza.
Zure konpromisoa
eskertzen dugu, irabazleekin bat egin ez izana, gizarteko bidegabekeriak salatu
izana.
Hoy la Fundación Irujo Etxea te quiere agradecer tu espíritu crítico, tu pensamiento rebelde, tu
inconformismo y coherencia que han posibilitado que desde la república
de Yoar nos lleguen otros mensajes, otras versiones de la historia de nuestro
pueblo.
Agradecemos tu compromiso, el no
haberte alistado en el bando de los vencedores, tu machacona insistencia para
denunciar las injusticias sociales.
Como buen maestro con tus alegorías y
personajes mitad verdad y mitad ficción nos has querido indicar el buen camino
a seguir, para que evitemos los errores en los que siempre hemos tropezado una
y mil veces.
Valoramos tu buen hacer por recuperar nuestra memoria
histórica. Hoy
Pablo, también eres para nosotros un punto de referencia para que sigamos reconstruyendo
Euskalherria.
La republica de
Yoar y la merindad de Estella-Lizarra
tenía una deuda con tu persona y hoy, Irujo Etxea, en nombre de todos los vascos y vascas , te hace
entrega del séptimo premio Don Manuel
Irujo, reconociendo tu entrega, trabajo e ilusión por mantener vivas las señas
de identidad de esta tierra por la que tanto has sufrido..
Extracto del Discurso Protocolario
Koldo Viñuales, Presidente Irujo Etxea
2007 Pablo Antoñanaren nortasuna
Es el mismo personaje, soñador, inquieto, frustrado, con la inseguridad de su paso por la tierra, primero la suya propia, luego las otras ajenas que aun no siendo suyas las busca como quien busca un sueño, o se busca a sí mismo sin encontrarse. El sueño, la mentira, son su sustento, es lo que creyó ser y no fue. Es una mezcla de cura y militar, carlista y liberal, es el substrato del hombre que la habita, tolerancia, intolerancia, pasión y escapatoria.
En estos relatos, a veces simples fogonazos o relámpagos, se entrecruzan inmisericordes, obsesiones y sueños, desencantos. La obsesión principal es la decadencia avisadora de la muerte y la muerte misma, escenificada en la guerra, la del 36, todavía viva, sin cicatrizar. Están también presentes los sueños de gente que no quiere morir y persiste en perpetuarse a través de biografías inventadas, o en apropiación indebida, cogidas de otros.
Gentes fascinadas por huir, o que huyeron y regresaron con el amargor del fracaso. Éste y no otro es el sentido que el autor ha dado a estas fábulas.
Pablo Antoñana nació en Viana en 1927, precisamente en la casa en que nació el escritor Navarro Villoslada. Estudió Magisterio en Logroño, se licenció en Derecho en Zaragoza. A partir de 1952 y hasta su jubilación ejerció de secretario de los Ayuntamientos de Sansol, El Busto, y Desojo, en la merindad de Estella. Sus primeros contactos con la literatura se inician en 1947 publicando cuentos en el periódico Amanecer, en el semanario Domingo y en las revistas universitarias como Cerbuna. Funda en Zaragoza, con Jose Maria Agirre, la revista de poesía Almenara, año 1950. En 1959 gana su primer premio literario, el Sésamo de novela corta, y desde entonces no ha dejado de escribir. Ha publicado artículos y cuentos en la prensa, Diario de Navarra, Navarra Hoy, Egin. En 1996 se le concedió el premio Príncipe de Viana a la cultura. Sus escritos son innumerables, pero caben destacar sus obras más recientes: Miniaturas, 1999; Extraña visita y otras historias, 1999; Tierraestella, 1998; Despropósitos, 1997; Textos y pretextos, 1996; Memoria, divagación y periodismo, 1996; La vieja dama y otros desvaríos, 1993; Noticias de la segunda guerra carlista, 1990: Patrañas y otros extravíos, 1985; Botín y fuego y otros relatos,




