Año 2007 URTEA Premio Manuel Irujo

miércoles, 9 de junio de 2021

2021 Un referente esencial del nacionalismo en Nafarroa

 Francisco Lorda Yoldi es un referente esencial de la política democrática y del  nacionalismo vasco en Nafarroa

 

Aitor Pescador presentando su libro en la librería Elkar de Iruña

Aitor Pescador  repasa la trayectoria vital y política de quien fuera concejal del ayuntamiento de Pamplona, "en una etapa en la que se llevaron a cabo grandes proyectos en Pamplona que a día de hoy son auténticos símbolos de la ciudad".

Francisco Lorda Yoldi fue uno de los primeros concejales populares del Ayuntamiento de Iruñea y se convirtió de inmediato en todo un referente político. En 1917 resultó elegido al Ayuntamiento junto a sus compañeros del Partido Nacionalista Vasco, el abogado Santiago Cunchillos y el farmacéutico Félix García Larrache. El carácter de Lorda, impulsivo y apasionado, lo puso rápidamente en el punto de mira de los medios informativos.

Tal como matiza Aitor Pescador, "Lorda era un simple oficial de la secretaría del Instituto Técnico de Pamplona, sin la menor relación con los grupos oligárquicos y ultramontanos que tradicionalmente regían el Consistorio pamplonés. Muchos de los asuntos en los que trabajó (casas baratas, regulación del precio del pan, desarrollo del Segundo Ensanche, nueva Casa de Misericordia, ayuda a La Pamplonesa, etc.) lo vincularon con los grupos sociales desfavorecidos, lo que propició que siguiera como concejal hasta el golpe de Estado de septiembre de 1923 y su posterior vuelta durante la crisis de 1930".

A Lorda le tocó vivir en una Pamplona que trataba de modernizarse en esos momentos. "A lo largo de su carrera como concejal se produjeron cambios urbanísticos cruciales en la ciudad. Participó en buena parte de los asuntos que darían a Iruñea su fisonomía reciente y, por ello, es una figura clave en la configuración de la urbe actual.

2021 Francisco Lorda Yoldi hitzaldia

 Irujo Etxeak eta Sabino Aranak antolaturiko hitzaldia
ekainak 17 junio
Hotel Pamplona Catedral







 

jueves, 25 de marzo de 2021

2021 Irujo un político excepcional

 

Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres. Esos son los que se rebelan con fuerza terrible contra los que le roban a su pueblo su libertad, que es robarles a los hombres su decoro. En esos nombres van miles de hombres, va un pueblo entero, va la dignidad humana. Esos hombres son sagrados". Para mí, uno de estos hombres sagrados, fue Don Manuel Irujo. En toda una vida de partido y de peleas, en 36 años de representación parlamentaria he conocido mucha gente, muchos políticos, diputados y senadores, parlamentarios forales y nacionales vascos, Junteros y académicos, médicos y abogados, líderes extranjeros, pelmazos y hombres y mujeres brillantes, agoreros y  consecuentes, superficiales y con sindéresis, aquí y en todas partes del mundo y he de decir que para mí, si tuviera que responder cual ha sido la quintaesencia de un político a poner como referencia diría que lo fue y lo es Don Manuel Irujo Ollo, natural de Lizarra-Estella, y del que ustedes aquí se tienen que sentir orgullosos. En su funeral el sacerdote que ofició en el evangelio dijo que hombres así justificaban una generación. Yo digo más. Hombres así justifican la buena política. La política con mayúsculas.

 

Irujo saluda a sus paisanos en su regreso del largo exilio en la balconada del Puy
 

Cuentan que había un músico solitario que iba de pueblo en pueblo con su arpa atada a una mula. Tocaba sus melodías, conseguía un dinerito e iba al siguiente pueblo. Una vez unos ladrones le asaltaron y le robaron su mula, su arpa, sus dineritos y le dieron una paliza que lo dejaron tirado. Cuando fueron a recogerlo él les contó lo que le habían pasado y como le habían robado todo incluso su querida arpa y su mula, pero, al final, con una sonrisa maliciosa les dijo: -Me han robado todo menos la música, mi música. A Don Manuel quisieron robarle todo: su familia, la casa donde había nacido, sus libros, su despacho, le rompieron su vida y lo aventaron por medio mundo. Pero él, cuando volvió a Estella pudo decir como el arpista que le habían robado todo excepto su Lizarra, su música predicando la paz y la armonía, su genio de buen navarro y su inmensa calidad humana.

 

 

Eso es para mí lo que representa Don Manuel y también este premio, que debería perpetuarse y promover la publicación de todas sus cartas y escritos y aquí, en su Lizarra, la erección de una estatua en su memoria. No vamos a ser menos que Londres con Churchill o Madrid con Cánovas. Decía Miguel Ángel Asturias que si le das mil palos al agua sigue siendo agua. Si le das mil palos al suelo, sigue siendo el suelo. Si le das mil palos al aire, sigue siendo el aire y, añadimos, si le das mil palos a Irujo sigue siendo Irujo, la persona más representativa de la Navarra y de Euzkadi del siglo XX.

 

Iñaki Anasagasti Olabeaga

Manuel Irujo saria 2017

 

 Parlamentari, Diputatu eta Senatore ohia

 

 

 

 

 

 

miércoles, 24 de marzo de 2021

2021 Irujo un hombre vasco

 

Voy a relatar la historia de un hombre al que conocí, traté, quise y admiré y cuya biografía escribí y publicó la Fundación Sabino Arana. De un hombre cuyo sobrino, Pello Irujo, fue mi esposo, padre de mis cuatro hijos y abuelo de mis once nietos. Llevan apellido Irujo y de eso me he sentido orgullosa porque fue hombre y los fueron todos los de su familia, de prédica política humanista. Hombre de paz aun en la guerra y fundamento nacionalista vasco en momentos de derrota.

 

Portada de la biografía de Manuel Irujo  escrito por Arantza Amezaga

 

Trabajador incansable, hablaba y escribía con claridad, exhibiendo un mensaje directo y combinándolo con una argumentación precisa y extensa. Autor de cinco libros entre ellos para mi el preferido Instituciones Jurídicas vascas, publicado por Ekin de Buenos Aires, 1945 y de mas de mil artículos en la prensa de su tiempo, fue redactor infatigable de cartas, incansable orador en las campañas de Euskadi antes de la guerra civil, y en los años que remontábamos una nueva forma de cohesión política vasca. Lloró, como lo hizo en su juventud frente al Teatro Gayarre donde se rompió con mala saña el Estatuto Vasco-Navarro, la esperanza de reunión vasca desde la pérdida del reino de Nabarra, y el alejamiento de Nabarra del cuerpo vasco que ensayábamos, con el nuevo Estatuto de Gernika, pero optimista nos lanzaba mensajes de una futura reunión de los siete pueblos vascos porque era imperativo natural.

 

 

Portada del libro  de la historia de Euskal Herria en una familia: los IRUJO escrito por Arantza Amezaga

En la madrugaba del Año nuevo de 1981 Manuel Irujo, el patriarca de la política vasca, nos dejó. Había sufrido un ictus y caminaba a los cien años. Dejó el país mejor de lo que lo encontró. Y después del tránsito por el desierto de su derrota y exilio, en sus mïtines finales nos abría los largos brazos de su fuerte cuerpo para abrazarnos al modo en que Sabino Arana, lo hizo en su niñez cuando correteaba en su huerta de Abando, para impregnarnos del recuerdo del dirigente que prendió la luz de nuestro reconocimiento nacional y del que fue abogado defensor su padre Daniel con su apasionante Defensa de un patriota. Y repetía en familia y en mítines, en su corazón ardiente y en sus labios fluidos, la frase que refleja una política y un veredicto: Mi única Constitución es Gora Euskadi Askatuta.

 

 

Arantzazu Ametzaga Iribarren.

Manuel Irujo saria 2016

 

 Bibliotecaria y escritora.

jueves, 4 de marzo de 2021

2021 Irujo un hombre de paz

 

Manuel Irujo Ollo, un hombre de paz


Irujo, como el resto de su generación, tuvieron que enfrentarse a una guerra cuando eran gente de paz. “Éramos gente con anhelos de justicia social canalizada en una norma jurídica que sea contenido de un régimen de derecho…”, decía en una entrevista.

Manuel Irujo es de esas personas excepcionales que, en situaciones de crisis, de violencia desatada como a él le tocó vivir, saben sacar lo mejor de sí mismo para ponerse al servicio de los demás, en la defensa de la vida humana, de sus derechos y las leyes por encima otra cosa. Irujo vivió la guerra, la sufrió, pero nunca se arredró en la defensa de sus ideales. Porque sus principios humanistas daban el máximo valor a la vida humana, y porque su profunda formación jurídica se rebelaba contra aquella ausencia de un régimen de Derecho.

Irujo en plena guerra civil visitando un hospital

 “El incumplimiento o la trasgresión de la moral y la ley por el prójimo no excusan el incumplimiento o la trasgresión por uno mismo. Yo tenía el deber misterioso de salvar vidas humanas” decía en su vuelta al País Vasco. “Lo cumplí, sin otro límite que el de ser fiel al régimen que servía. No pocos republicanos, y entre ellos no pocos vascos deben la vida a canjes. Y para lograrlos había que ofrecer en el cambio seres vivos, no cadáveres”.

Trabajó intensamente para evitar los desmanes que la sublevación militar había provocado en el campo republicano, logrando reconducir el poder judicial. En la reorganización del gobierno del 17 de mayo de 1937 fue designado Ministro de Justicia, tarea en la que trabajó hasta el 10 de diciembre, fecha en que dimitió en protesta contra la insuficiencia de garantías de la independencia de los tribunales. Cuando llega el momento en que se pone en juego su sentido de la rectitud moral no aceptaba injusticias.

            

Ana Ollo Hualde.


Consejera de Relaciones Ciudadanas

Herritarrekiko Harremanatako Kontseilaria.

 

viernes, 26 de febrero de 2021

2021 El legado de Irujo

 

El legado de don Manuel

Cada vez que tengo la oportunidad de zambullirme por las páginas de los tomos y publicaciones que albergan las estanterías de EAJ-PNV en nuestra sede de Iruña, en la calle Zapatería, descubro y aprendo algo de D. Manuel de Irujo Ollo. Nos dejó, sin duda, un gran legado. El legado de esas personas que resultan señaladas como arquetipos de una generación. Personas que con su ejemplo y trayectoria trascienden a su tiempo. Para el nacionalismo vasco en Navarra este es el caso de Don Manuel de Irujo Ollo.


Una mentalidad progresista, europeísta y abertzale sin ambages como la que proyectó D. Manuel sirve de guía al trabajo político e institucional diario de las mujeres y hombres que tenemos el honor de pertenecer décadas después de su muerte, en pleno siglo XXI, a este partido que fue el suyo. Han pasado casi 130 años desde que naciera el popularmente conocido como ‘león navarro’, gran político y amante de nuestra cultura. Tenemos una inmensa deuda con él que intentamos saldar siguiendo su ejemplo. Un ejemplo para cualquier abertzale por la defensa de nuestras instituciones y de la democracia en un contexto de enorme riesgo para su propia vida, primero en casa y luego en el exilio.

Unai Hualde Iglesias

 

Presidente del Parlamento de Navarra y del NBB de EAJ-PNV.

 

2021 Irujo ejemplo de diálogo y compromiso

 

Manuel Irujo

Hablar de Manuel  Irujo es hablar de diálogo y compromiso. Ejemplo de esfuerzo, lealtad, honestidad y generosidad. Le tocó vivir tiempos complicados, pero aun así, supo siempre anteponer el amor a Navarra a sus intereses personales y familiares, sacrificándose por sus ideales de justicia y libertad. Y en las situaciones más extremas, mantuvo intactas sus convicciones, sus valores democráticos y su espíritu humanista.


Manuel Irujo y Mario Onaindia preparando el mitin a celebrar en la Casilla a favor del Estatuto


Todos estos valores que encarnó Manuel Irujo, se hacen hoy más necesarios que nunca. Cuando vivimos tiempos de políticas basadas en fake news, titulares rápidos y de ruido, mucho ruido, figuras como la de Manuel  Irujo se convierten en un auténtico referente. Al menos para quienes creemos en la capacidad de la política como una verdadera herramienta para afrontar los retos y resolver los problemas a los que se enfrenta nuestra sociedad.

Hoy, somos muchas las personas que mostramos nuestra gratitud por su sacrificio, trabajo y trayectoria democrática en tiempos ciertamente convulsos a la vez que reivindicamos su memoria y compromiso para tratar de seguir su ejemplo. Manuel  Irujo creía profundamente en el diálogo y la confrontación de ideas para alcanzar acuerdos y consensos.

Uxue Barkos

 


 Parlamentaria y presidenta de Geroa Bai.